El Reino de Dios no se estudia, se vive. Esta verdad revolucionaria desafía todo lo que la cristiandad moderna nos ha enseñado sobre el crecimiento espiritual y la búsqueda de Dios.
La Meta Suprema: Manifestar la Justicia del Reino
La meta de todo hombre y mujer en la tierra debe ser manifestar la justicia del Reino de Dios para que la mentalidad de este mundo no los pueda juzgar. Debe ser vivir en la rectitud de los cielos para convertirse en personas inmanipulables e incorruptibles.
