Somos espíritu, en el principio, el Padre nos creó a imagen y semejanza de Dios quien es espíritu, nacimos para gobernar lo material, lo que se puede percivir con los 5 sentidos y todo esto se debe hacer desde amor, porque el amor es la esencia de lo espiritual, porque así como Dios es espíritu, Dios es amor
Por eso se registra en el evangelio, que Jesús dice que los mandamientos y la ley se resumen en
“Ama al Señor tu Dios con toda tu mente, con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y con toda tu alma y a tu prójimo como a ti mismo”
Cuando prácticas el amor, el que es conforme al espíritu, que es incondicional, entiendes porque el apóstol Pablo escribe a los galatas diciendo
“En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.”





